Mostrando entradas con la etiqueta prensa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prensa. Mostrar todas las entradas

Reseña. La pérdida del pudor. El naturalismo libertario español (1930-1936) de Mae Cubero

por Josep Pimentel
“Si se toma el naturalismo como medio de reintegrar al hombre a la naturaleza en todos los aspectos de la vida, tiene que representar la máxima libertad y como ésta no puedo lograrse sino en la sociedad anarquista, de aquí necesariamente el naturalismo tiene que ir unido a las ideas libertarias para lograrla”.
Antonia Maymón (1925)
Este es el primer trabajo de Mae Cubero (Puertollano, 1990) publicado por LaMalatesta Editorial.
El libro, que aborda el estudio del naturalismo libertario hispano durante el primer tercio del siglo pasado, se estructura en una introducción, cuatro capítulos y unas conclusiones.
El primer capítulo versa sobre la cultura y la contracultura que significó la implantación del naturalismo a principios del siglo XX entendido éste, con palabras de la autora, “como un sistema médico alternativo a la medicina moderna, con una base científica”.
También a principios del siglo pasado, empiezan a aparecer las primeras manifestaciones del nudismo o desnudismo. Tal y como expone Cubero, el nudismo “era un acto que simbolizaba la liberación del cuerpo y el rechazo a un sistema de valores que consideraban obsoleto e hipócrita”.
El segundo capítulo nos explica el nacimiento del naturalismo en España y su implantación, esencialmente entre la familia libertaria. Según nos explica su autora, “no sólo elaboraron un discurso sobre el cuerpo y la liberación del mismo, sino que adoptaron unas prácticas que expresaban de manera física la realidad tal y como ellos la entendían”.
El tercer capítulo verse sobre el naturalismo y el nudismo dentro del movimiento libertario.
Un tema importante que trata Cubero en este capítulo es el universo propio que constituyó el anarquismo organizado en España durante este primer tercio del siglo XX. Según su autora: “el anarquismo pasó a constituirse como una cultura propia, con un discurso cultural diferente al del resto de corrientes políticas, que admitía la llegada de nuevos aportes, puntos de vista y pensamientos a su seno, entre ellos, el discurso acerca de la naturaleza, que ya existía en el anarquismo”.
Otro tema relevante es el papel del anarquismo referente a la emancipación de la mujer. Antonia Maymón, Federica Montseny, Amparo Poch ayudaron a que se abriera camino. Cubero expone lo siguiente: “en el tema de la liberación femenina…  ofrecían una nueva forma de entender las relaciones entre ambos sexos, otorgando una posición de igualdad e independencia a las mujeres como sujetos autónomos y libres”.
Para su autora, el nudismo significó para el movimiento anarquista “una forma de liberar el cuerpo y plasmar materialmente, de manera física, el discurso que el naturalismo libertario había venido elaborando”.
El último capítulo, antes de las conclusiones, está dedicado a la recepción del naturalismo médico y social en la sociedad hispana del primer tercio del siglo pasado.
El nudismo, o desnudismo que arraigó entre el mundo libertario de ese primer tercio del siglo pasado, consideraba la vestimenta, tal y como expone su autora: “como un marcador clasista” que al desnudarse “también eliminaban esa barrera, es decir, se rebelaban contra las trabas que oprimían su cuerpo”.
Para algunos miembros de la familia libertaria, el nudismo fue considerado como un elemento revolucionario y de emancipación individual.
Otro elemento que destaca es el vegetarianismo entendido como “modo de vida emancipador y superior a la moral burguesa”.
En definitiva, el discurso libertario sobre la naturaleza “hizo desaparecer los estigmas con los que el cuerpo femenino tenía que convivir, tan sólo existían seres humanos”.
El libro finaliza con las conclusiones en las que su autora entiende que el nudismo supuso un “método de protesta contra lo que ellos entendieron como una sociedad represiva culturalmente, que no permitía a los individuos desarrollarse en plena libertad”. También fue relevante el cambio que se produjo en la ética sexual y en la emancipación femenina. Según Cubero, “el naturalismo entendía que, para poder llevar a cabo la revolución social completamente, debían, en primer lugar, regenerar la sociedad”.
En fin, un trabajo interesante, bien documentado, bien estructurado y que nos acerca a un período en el que la emancipación del ser humano empezó a tomar cuerpo a través de la pérdida del pudor.
 Mª Carmen Cubero IzquierdoLa pérdida del pudor. El naturalismo libertario español (1900-1936). LaMalatesta Editorial, Madrid, 2015, 153 páginas.
la-perdida-del-pudor

Artículo publicado en la Revista Orto número 182

La ciencia moderna y la anarquía, de Piotr Kropotkin (Booktrailer)




Creado por: CapiVidal

Piotr Kropotkin es uno de los padres del anarquismo moderno y un filósofo con un merecido lugar propio en la historia. Además de pensador y activista revolucionario, fue un importante investigador científico, especialmente en los campos de la geografía y de la antropología.

'La ciencia moderna y la anarquía' sintetiza las visiones política y científica de Kropotkin. En esta obra, trata de demostrar el vínculo entre la filosofía moderna de las ciencias naturales y el anarquismo. Se trata de un estudio profundo de cómo funcionan las sociedades humanas en el que también se busca un fundamento sólido para la ética anarquista. Los grandes temas del pensador ruso están presentes: el apoyo mutuo, la evolución, el federalismo…

'La ciencia moderna y la anarquía' es una obra fundamental para comprender, tanto el método científico de la modernidad, como el legado de Kropotkin al anarquismo.

Piotr Kropotkin:
La ciencia moderna y la anarquía)
(LaMalatesta Editorial - Tierra de fuego - Editorial Eleuterio, Madrid 2016). 274 páginas.

LaMalatesta - Librería/Editorial libertaria
C/ Jesús y María, 24 - Madrid - Tlf.: 915391007
http://www.lamalatesta.net

El mito bolchevique, de Alexander Berkman (Booktrailer)


Alexander Berkman es un personaje primordial en la historia del anarquismo, además de un escritor brillante del primer tercio del siglo XX. Tal y como dijo Emma Goldman para un prólogo de esta obra, en 1937, “la superioridad de la literatura anarquista, comparada con los escritos de otras escuelas sociales, está en la sencillez de su estilo”. Berkman es un ejemplo de ello, sin ir en absoluto tal característica en detrimento del talento literario ni de la lucidez de lo expuesto, y ahora nos llega una obra que debiera ser de lectura obligada para la historia del socialismo: El mito bolchevique.


El mito bolchevique repasa, a modo de diario, los dos años de las experiencia de Berkman en la Rusia revolucionaria. A pesar de sus convicciones anarquistas, hay que decir que el autor consideraba en primera instancia que Lenin y los bolcheviques eran la auténtica vanguardia garante de la emancipación social de los trabajadores.

Berkman, incluso, mitigó durante algún tiempo sus críticas a los bolcheviques, ya que consideraba realmente que estaban siendo acosados por los enemigos reaccionarios siendo necesaria la colaboración entre las diversas facciones revolucionarias. Las evidencias sobre aquella revolución, convertida en un monstruo grotesco, fueron cada vez mayores. Tal y como consideraban los anarquistas, el poder político y el esfuerzo constructivo revolucionario resultan incompatibles. El mito bolchevique resulta una lectura imprescindible.

El mito bolchevique
Alexander Berkman
(LaMalatesta Editorial - Tierra de fuego - Madrid 2013). 300 páginas.
http://www.lamalatesta.net/editorial/2013/12/el-mito-bolchevique


Campaña para recaudar fondos para la impresión del libro: Contracorriente: la historia del movimiento anarquista en Venezuela (1811-1998)


Desde LaMalatesta y el periódico El Libertario, estamos recaudando fondos para la impresión del libro “Contracorriente: la historia del movimiento anarquista en Venezuela (1811-1998)” escrito por Rodolfo Montes de Oca.

Este libro ofrece una investigación de 10 años sobre el recorrido de las ideas libertarias en la región;  sus conexiones poco exploradas con las principales figuras políticas del país,  la silueta de sus agitadores y sus levantiscas acciones. Desde la Junta Suprema de Caracas hasta el surgimiento del modelo  “bolivariano”, este trabajo pasa por cada una de las etapas de la Venezuela Republicana donde los anarquistas articularon esfuerzos para dejar su  impronta de libertad en un país que pasó vertiginosamente de la economía rural a la petrolera.

Esta detallada y rigurosa sistematización de hechos y cifras pretende complejizar la maniquea visión que ha imperado sobre este país latinoamericano, demostrando su desarrollo histórico desde una óptica distinta al margen del Estado y sus instituciones.  Es por ello, que este libro es  una novedosa hagiografía sobre los insubordinados de ayer para inspirar a los iconoclastas de hoy.  Apasionante mezcla de análisis político, jurídico y documental, un trabajo de investigación que influenciará en lo que usted pensaba sobre la historia contemporánea de Venezuela.

Si estas interesado en colaborar con su impresión y distribución puedes depositar en la siguiente cuenta:
Titular: LaMalatesta CB.
Banco Sabadell.
IBAN: ES70 0081 1383 1400 0115 8616
 BIC: BSABESBB
También puedes colaborar a través de Paypal a la cuenta: pedidos @ lamalatesta.net

Puedes ponerte en contacto con nosotros por los siguientes correos: rodolfomontesdeocar @ gmail.com o info @ lamalatesta.net


Cultura libertaria - publicación anarquista - Especial Feria del libro de Madrid 2015


Publicación anarquista - Especial Feria del libro de Madrid 2015

Con José Ardillo, Carlos Taibo, Laura Vicente, José Luis Gutiérrez Molina, Miguel Amorós, Rafael Cid, Julián Vadillo Muñoz, Juan Pablo Calero Delso, Paco Madrid, Elina Ibarra, Capi Vidal, Diego Mellado G. (Editorial Eleuterio), Chris Ealham, David García Aristegui, Aníbal D’Auria y Frank Mintz

http://www.culturalibertaria.net


#YoTambiénSoyAnarquista… Solidaridad con los detenidxs de la #OperaciónPandora


16 DICIEMBRE, 2014 / ESPACIOLIBERTARIOMADRID

En relación a las recientes detenciones de compañerxs anarquistas, desde Espacio Libertario declaramos:
En las últimas horas, de acuerdo a las órdenes de la Audiencia Nacional, varixs compañerxs anarquistas han sido detenidxs. Frente a la sarta de mentiras con que se suelen justificar estas agresiones, nos parece especialmente importante que se conozcan los motivos de fondo que han llevado a la ejecución de estas órdenes.
Independientemente de los hechos de que se acuse a los detenidos en este caso particular, sobre los que no nos vamos a pronunciar en ningún momento, entendemos que se trata de un paso más en la amplia operación represiva que se está llevando a cabo desde instancias gubernamentales. Son ya muchas las personas que se han visto afectadas por estos ataques a la libertad y la dignidad de todas, por unos motivos o por otros. Muchas veces por pura conveniencia política. De hecho no es difícil que tu vecino, tu amiga, tu hermana o tu hijo se hayan visto afectados.
No nos cabe duda de que el Estado está recurriendo a una estrategia del miedo y la división para evitar que cuaje un proceso colectivo que pueda llegar a amenazar los privilegios de quienes se benefician de la desgracia de todas. El malestar crece cada día conforme se conocen más casos de corrupción o empeora la situación laboral y económica de las trabajadoras, mientras los más ricos aumentan el consumo de artículos de lujo y los bancos arrojan beneficios millonarios a costa de las familias desahuciadas. Ante esta situación cada vez somos más las desfavorecidas que decidimos trabajar desde la base, de manera asamblearia, horizontal y autogestionada para defender nuestra libertad y dignidad.
Desde el Estado se quiere frenar este proceso colectivo, dividiéndolo. Realizando detenciones entre las personas más comprometidas se busca separarlas y aislarlas del resto, criminalizándolas, como si no compartiesen los mismos problemas y objetivos que las demás. A su vez los arrestos son una amenaza nada velada a quienes participan en cualquier actividad reivindicativa, sea del tipo que sea. No en vano la nueva Ley Mordaza (o de Seguridad Ciudadana) pretende instaurar un estado de excepción encubierto que pare el movimiento de cambio que ya ha comenzado.
Precisamente por ello, en este momento, queremos decir que no vamos a dejar que la represión nos pare. Podríamos afirmar que no tenemos miedo, y sería seguramente mentira. Pero tenemos claro que mientras no se caiga en la estrategia estatal de la división y la parálisis, serán ellos quienes sientan un temor cotidiano a que se les escape la situación de la manos y, esta vez sí, las cosas empiecen a cambiar. El primer paso en este camino es no caer en el juego canalla de la división, la criminalización y la amenaza que tan bien sabe jugar el Estado, en tándem con los medios de comunicación mayoritarios.
Las detenciones no nos sorprenden. Como sujetos dispuestos a exigir libertad y dignidad para todas, lo mínimo que podemos esperar son los ataques del Estado y los guardianes de los privilegiados. Pero ante estas agresiones lo único que podemos decir es que seguiremos adelante, con tu apoyo. Esperamos sinceramente que esta lucha sea también la tuya pronto, de modo que entre todas construyamos ese nuevo mundo que cada día se hace más urgente, unidas y sin miedo.
Solidaridad con lxs detenidxs, libertad para todxs lxs presxs polítcxs!

https://espaciolibertariomadrid.wordpress.com/author/espaciolibertariomadrid/

Dolors Marín y La Comuna de París - en Barrio Canino

"Esta semana nos acompaña en el estudio la historiadora anarquista Dolors Marín con quien hablamos de la recuperación de los referentes historiográficos del anarquismo, de la pérdida de credibilidad de la izquierda, de la deriva nacionalista conservadora en Cataluña y del reavivarse de la solidaridad como elemento de sostenibilidad de la sociedad en un momento de grave crisis del sistema capitalista, entre otros temas.

Y también nos acompaña Marcos, de la librería editorial anarquista La Malatesta, con quién hablamos de la publicación del libro La Comuna de París de Louise Michel. Un libro que hasta ahora no había sido publicado completo en castellano. Louise Michel fue una luchadora infatigable en las barricadas de París en 1871 contra los abusos del gobierno de Versalles, durante la Comuna de París, en un tiempo en el que muchos revolucionarios franceses se hacían la misma pregunta: "¿puede el pueblo sustituir al Estado?", y a la que la Comuna de París respondió claramente: "Si puede". En este libro, Louise Michel hace una crónica en primera persona de aquel breve destello de futuro igualitario."





El mito bolchevique

Afortunadamente, se va paliando el desconocimiento que existía en lengua castellana sobre la figura y la obra de Alexander Berkman, personaje tremendamente interesante en la historia del anarquismo y escritor brillante del primer tercio del siglo XX. Berkman fue un judío ruso, exactamente lituano, aunque Lituania no existía entonces más que como antiguo ducado dentro de la corona del zar.
Nació en Vilnius el 21 de noviembre de 1870, en el seno de una familia acomodada, su padre ejercía el comercio de calzado en San Petersburgo; Alexander fue un rebelde precoz, ya que fue expulsado de la escuela a los 7 años por insubordinación y ateísmo. A los 17 años, se vio obligado a emigrar a los Estados Unidos de América; para entonces, se encontraba ya plagado de ideas y sentimientos revolucionarios principalmente por su contacto con los populistas rusos y con el "tío Maxim" (el historiador Paul Avrich identifica este personaje con Mark Andreevich Natanson, creador del grupo de los chaikovsky en el que también militó Kropotkin en los años 70 del siglo XIX). Cuando llegó Berkman a Norteamérica, existía una gran agitación social; son conocidos los hechos de Chicago de 1886, con el asesinato legal de cuatro trabajadores un año después, de los que nacería la celebración del Primero de Mayo. Muy pronto, entró en contacto con Johann Most, revolucionario alemán residente en Nueva York, fundador del grupo Freiheit (libertad), del que formaría parte después de integrar otro juvenil de expresión yiddish llamado Pionero de la libertad...
http://reflexionesdesdeanarres.blogspot.se/2013/08/afortunadamente-se-va-paliando-el.html

Cinco años de cultura anarquista. LaMalatesta, librería y editorial

Este año 2012 que se acaba, ha sido el del primer lustro de un proyecto anarquista que ha dado mucho a la cultura y a la Idea libertaria. LaMalatesta ha cumplido cinco años. Y han sido cinco años intensos de trabajo, integridad y extensión del anarquismo.
            Situada en la Calle Jesús y María de Madrid, entre las Plaza de Tirso de Molina y la Plaza de Lavapiés, cuando entras por sus puertas ya te chocas con una librería nada usual. Novela, ensayo, historia, filosofía, etc. Todas las obras relacionadas con el anarquismo, ya sean favorables o críticas, de todas las ramas y tendencias, te encontrarás en sus estanterías. Y no solo historias generales. Cualquier obra que salga a nivel local o regional, tiene cabida en LaMalatesta. Y si no la tienen solo tienes que encargarla, que la encuentran.
            Pero LaMalatesta es más que una librería. Es un centro de encuentro de la cultura anarquista. Todos los viernes se realizan presentaciones de obras de distintas editoriales. Por su sala de presentaciones han pasado historiadores, filósofos, ensayistas, novelistas, poetas, etc., para presentar sus obras y ponerlas a disposición de gran público.
            También LaMalatesta es una editorial. Desde que surgió mas de 20 obras (24 si no recuerdo mal a fecha de hoy) han sido editadas. Desde clásicos como Kropotkin, Alexander Berkman o Francisco Ferrer, hasta nuevos investigadores y escritores que irrumpen en el panorama cultural del anarquismo.
            Y tras este gran proyecto, dos compañeros que han sabido aunar el esfuerzo que supone mantener esa estructura con la pasión que profesan por el anarquismo y la extensión de sus ideas. Porque LaMalatesta no habría sido posible sin Marcos y sin Ricardo. Ellos dos abren la librería todos los días (de lunes a viernes) en horario comercial (de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 21:00), organizan las presentaciones de todos los viernes, leen, editan, corrigen y publican los textos que forman parte de su colección, bucean en todas las páginas para encontrar siempre la última obra que hable del movimiento libertario. Una labor ingente, que en ocasiones ha contado con colaboradores, pero que en estos cinco años han tenido en Ricardo y Marcos dos incombustibles compañeros. ¿Qué sería de muchos investigadores del movimiento obrero si no existiese LaMalatesta y sin Marcos y Ricardo?
            Cinco años no son nada. Un lustro de cultura y propaganda por el anarquismo. En tiempos difíciles estos proyectos no son necesarios, son imprescindibles. Por eso tenemos que apoyar y arropar proyectos como LaMalatesta. Ellos aúnan la pasión por la extensión de la cultura en el anarquismo, una seña de identidad del movimiento libertario a lo largo de toda su historia. Y ponen a nuestra disposición esos textos clásicos y nuevos que nos mantienen en el espíritu crítico que siempre caracterizó y caracterizará el anarquismo. Muy en la línea de los compañeros anarquistas europeos y americanos que desarrollan proyectos similares. Para mí LaMalatesta solo es comparable a la Librería anarquista de París
            Que pasen muchos años más y sigamos disfrutando con LaMalatesta. Seguro que en este 2013 tendremos muchos más proyectos y presentaciones que disfrutar en su local de Madrid. Felicidades compañeros.
 

Libro “Geografía social social...” Comentario de Frank Mintz

En septiembre pasado, Frank Mintz, militante anarquista de la región parisiense conocido, entre otras cosas, por sus investigaciones sobre la autogestión durante la Guerra Civil Española, publicó un breve comentario acerca del libro Geografía Social Austral, la dinámica del anarquismo en Patagonia y Tierra del Fuego, escrito por Maximiliano Astroza-León (miembro de nuestro grupo de estudios) y co-editado por LaMalatesta Editorial, la Editora de la Biblioteca Terra Livre y la Editorial Eleuterio, iniciativa de nuestro grupo.

El comentario apareció en el sitio web de la Fundación Pierre Besnard, iniciativa en la cual Frank Mintz participa activamente y que mantiene un sitio web con una variada y completa documentación histórica.

Cabe señalar que el comentario no es un resumen del libro ni tampoco una alusión explícita a él. Se trata, más bien, de las reflexiones que pueden surgir a partir de la lectura acerca de la dinámica del movimiento anarquista fueguino.

En fin, acá dejamos el comentario para quien se interese, recordando que mañana, viernes 30 de noviembre, será el lanzamiento del libro a las 19:00 hrs. en la sala A-102 de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Condell 343):

Breves lecturas de septiembre de 2012, por Frank Mintz

El carácter internacionalista no sólo es un anhelo de editores sino que se refleja en la aproximación del autor, geógrafo comprometido y libertario, que prescinde de la frontera artificial entre Chile y Argentina para abarcar la región y evocarla a través de citas de Eliseo Reclús y otros geógrafos.

Con razón Astroza-León señala varias veces el necesario apoyo mutuo, que evidenció Pedro Kropotkin, dadas las durísimas condiciones de vida que ya observaron los primeros viajeros europeos (en el sentido de que lo eran o tenían la cultura de este continente).

Los otros viajeros venían equipados de la prepotencia judeocristiana ilustrada a continuación. El cacique Orkeke era famoso por su hospitalidad, pero algunos escrupulosos oficiales del ejército argentino que acababan de conquistar lo que hoy es la pampa detuvieron a Orkeke en 1883 y lo llevaron preso con su familia a Buenos Aires. Allí se dieron cuenta del error y murió Orkeke y parte de sus familiares (por enfermedades contra las que no tenían anticuerpos). Su esqueleto estuvo expuesto en el museo de La Plata, de 1885 a 2009, durante 124 años. Se imitaba la tradición “científica” de los museos de Alemania, Francia, etc.

El genocidio judeocristiano fue mucho más eficaz que el leninismo soviético porque si encarceló a decenas de millones de supuestos enemigos del pueblo, y a menudo con sus familiares, nunca se exhibieron los cadáveres de los “narodni vragui [enemigos del pueblo, una capa social de parias del socialismo real]” en los museos.

Y quizás habría sido conveniente señalar cómo la política argentino-chilena fue equivalente, un calco recíproco, para exterminar a los aborígenes a fines del siglo XIX. La dictadura militar de 1976-1983 así obró contra Chile e Inglaterra con una parte de Patagonia (supuesto yacimiento estratégico) y las Malvinas. Y los sucesivos presidentes Kirchner se valen de las Malvinas cuando sus planes chapuceros para el país están gastados.

En el periodo estudiado 1910-1920, había un vaivén constante de mano de obra de cada lado de la frontera. Y en ambos lados, hubo rebeliones contra la explotación social.

Creo que es preciso recalcar una deformación que no impusieron en la cabeza los partidarios de las jerarquías y planas mayores –capitalistas, militares, religiosos y leninistas-, inseparable de la pareja ganadores y perdedores[1]. Habría coyunturas, periodos favorables y otros no.

La hambruna y la rebeldía nunca entendieron de esas finuras: Espartaco, los cátaros y albigenses, los campesinos alemanes del siglo XVI e incluso el proletariado urbano y rural ruso en febrero de 1917, todos arremetieron contra sus explotadores sin esperar a que se formara un gran partido proletario con centenas de valientes diputados, acompañados por los simpáticos parlamentarios verdes, espoleados por los futuros elegidos de los “indignados”.

Y cuando tuvimos no sólo cientos de diputados aupados por las masas obreras, sino el primer ministro socialista en la Alemania de los 1920, sino el partido comunista en el poder, con Vladimiro Ilich Lenin, sus fieles compañeros David Bronstein Trotski y Yosif

Dzhugashvili Stalin, y luego los proletarísimos Stalin, Kruchev (Jruchiov), etc., sí que el momento era favorabilísimo para la expansión revolucionaria en todos los dominios.

Y nunca tronó más fuerte la ametralladora represiva, la arrogancia del policía de cualquier calaña, el hostigamiento, el espionaje dentro de las propias familias operarias, hasta el punto de que las masas ansiaban el capitalismo y de que las propias cúpulas marxistas-leninistas se percataron de que el enemigo contra quien luchaban era su gemelo, su propio ideal ya en marcha y más eficiente para formatear, anonadar los temperamentos rebeldes. De ahí la supuesta caída del Muro de Berlín, que era el resultados de acuerdos previos entre capitalistas patentados y capitalistas leninistas que se estaban reciclando.

La insurrección social, Las revoluciones no se improvisan. No las hacen arbitrariamente ni los individuos ni aun las poderosas asociaciones. Independientemente de toda voluntad y de toda conspiración, son llevadas siempre por la fuerza de los acontecimientos. Se las puede prever, algunas veces presentir su aproximación pero jamás acelerar la explosión[2].

Si tomamos eventos recientes (los 19 y 20 de diciembre de 2001 en Argentina) (intento de suicidio de desempleado y diplomado, Mohamed Bouazizi (26 años), el 17 de diciembre de 2010 y deceso el 4 de enero de 2011 en Túnez), ¿quiénes podían imaginar centenas de miles de manifestantes en las calles y los seísmos sociales? Se produjo la chispa tantas veces buscada, preparada, ansiada, en épocas recientes[3], pero siempre insuficiente.

Por eso, cada rebeldía se debe respetar y leer con respeto.

El final del libro evoca la insurrección de enero de 1911 en Puerto Natales, empezando con una inscripción en la tumba de los obreros asesinados “…sucumbieron en la acción por la idea y el pensamiento libre…Pensamiento y acción en la divisa” (p. 80). Un evento que se merecía más páginas, pero devolver el eco de la violencia criminal de la patronal y de las fuerzas represivas, con la digna reacción proletaria de dominar la ciudad y quemar parte de una empresa, sin diezmar a los burgueses, ya es una labor apreciable.

[1] La vida es un tablero y vencen los vivos que tengan la mejor táctica, sacrificando peones de ser necesario (poco importa si son seres humanos o regiones pobladas). Por supuesto, los hijos de tales ganadores heredan las cualidades del genitor o de los genitores. En el pasado eran hijos de papas, reyes y generales, más cerca de nosotros los compañeros del líder revolucionario (Lenin, Ata Turco, Mussolini, etc.) y el socialismo científico norcoreano ya restableció la práctica medieval de la transmisión del poder del Jefe al hijo y luego al nieto del Jefe.

[2] “Política de la Internacional”, 1869, en Bakunin Crítica y Acción, pp. 24, 69, 100.

[3] Bakunin, como tantos otros pensadores y militantes todavía hoy, cayó en el profundo error de la acumulación de la experiencia de las luchas: Es verdad que las crueles experiencias por las que fueron condenadas a pasar no fueron todas perdidas para las masas. Esas experiencias crearon en su seno una suerte de conciencia histórica y de ciencia tradicional y práctica, que les sirve muchas veces de ciencia teórica. Por ejemplo, uno puede estar seguro hoy día de que ningún pueblo de Europa occidental se dejará enredar ni por un charlatán religioso o mesiánico, ni por ningún hipócrita político [Ídem, pp. 34-35].

Fuente: Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas
http://grupogomezrojas.org/2012/11/29/libro-geografia-social-austral-comentario-de-frank-mintz/

Los recuerdos del primer Secretario de la CNT

Es oportuno, a la par que grato, traer a estas páginas en el año del Centenario de la CNT los recuerdos del que fuera el último Secretario de la Federación Regional Solidaridad Obrera y el primer Secretario de la Confederación Nacional del Trabajo, José Negre, un militante destacado del histórico sindicato 'Arte de Imprimir'. No sabemos si Tierra de Fuego y LaMalatesta han preparado esta edición con vistas al centenario. Lo cierto es que el resultado, además de coincidente con la efeméride, es un trabajo bien cuidado y estéticamente agradable.

Estos recuerdos de José Negre, como bien se nos advierte desde las páginas introductorias, son la transcripción de una conferencia impartida ya en los años de la Guerra civil, cuando nuestro protagonista es un hombre de edad avanzada. Sin embargo, sólo se ha conservado el contenido de la primera conferencia, la que versaba sobre los años anteriores a la fundación de la CNT: desde la crítica situación en que se encontraba el movimiento obrero catalán hacia la mitad de la primera década del siglo XX hasta su resurgimiento con la organización de la Federación Local Solidaridad Obrera y posteriormente con la Federación Regional Solidaridad Obrera, germen de la CNT. La narración de esta conferencia, y por ende del libro, se queda en las puertas de la fundación de la CNT, pues parece ser que no se ha conservado - o no fue transcrito- el texto de la siguiente conferencia, que trataba precisamente del nacimiento del sindicato, texto que hubiera sido fundamental en su aportación de detalles y aspectos tal vez hoy desconocidos.

No obstante, el libro de José Negre es de una lectura bastante amena. A ello contribuye el que conserva la frescura propia del discurso, de la voz hablada que no tiene aún la reelaboración y la frialdad del texto compuesto directamente por la pluma. Dos hitos sobresalen en la narración de la conferencia de Negre: la huelga del periódico 'El progreso' y los sucesos de la Semana Trágica. José Negre, aunque testigo y protagonista en ambos, no se nos aparece, sin embargo, como sucede con otros memorialistas, imponiendo su ego como si su actuación fuese de todo punto imprescindible. Al contrario, vemos en él un militante que nos habla con humildad y que nos hace desfilar todo un coro de compañeros, unos con nombres y apellidos y otros anónimos, que fueron los verdaderos protagonistas de aquellos sucesos. José Negre, exiliado ya anciano tras la Guerra civil y que moriría en uno de los campos de concentración franceses para refugiados españoles, merece ser recordado en este año del centenario del sindicato del cual fue su primer Secretario General. 

Trabajan para la eternidad. La autogestión hecha carne



Aún hoy, como se dijo en otro tiempo, un fantasma recorre el mundo. Pero hoy, ese espectro está necesitado de concreción en su fisonomía y rasgos esenciales. La gigantesca polémica que permeó y debilitó durante un siglo el movimiento obrero está llegando a su más clara determinación: la auténtica línea divisoria no está entre quienes adoptan o no la obra de Marx como referencia intelectual ineludible, sino entre quienes aceptan o no, como arquitectura socialista futura, la expresión plena y espontánea del poder directo (y no mediado) de la clase obrera en su conjunto: la famosa autogestión.
Los campos se deslindan, en estos albores del siglo XXI, entre un proyecto autogestionario coherente y profundo (expresado, por ejemplo, en las fábricas recuperadas y experiencias comunitarias multiplicadas por toda la anatomía de América Latina) y el proyecto de quienes apuestan por la repetición (incluso degradada) del proyecto autoritario y estatalista fracasado en el Este europeo. Una “vía china al socialismo” conformada por una dictadura férrea del partido único de la burocracia estatal, coaligado y funcional, en lo más profundo de sus intereses, con el mando capitalista transnacional y la estructura de sus cadenas de valor.
Es en este contexto, donde se ventila la importancia del libro “Trabajan para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón”, de Alejandro R. Díez Torre, editado por LaMalatesta.
Se trata de un libro de Historia. De la Historia, por cierto, obviada y silenciada por la corrientes generales de la historiografía oficial. Una historia enteramente ejemplar de las colectividades autogestionadas puestas en marcha en el campo aragonés por la clase trabajadora durante la Guerra Civil española.
Un libro sustentado, como no podía ser menos, en un rigor documental y académico a toda prueba. Acompañado de un riquísimo apéndice documental que permite profundizar en la historia narrada y, al tiempo, sentir las palpitaciones de la vida real tras sus páginas. Un libro escrito, por otra parte, con un estilo que aún algo prolijo en ocasiones, engancha en la lectura y mantiene el interés.
Y es que en las páginas de este libro se traslucen las tremendas corrientes de ilusión y esperanza que encendieron la enorme obra constructiva emprendida por el campesinado y el proletariado en los años de la Guerra. Obra constructiva en la que confluyeron tanto la marea general del cenetismo, como líneas enteras del socialismo y parte, incluso, de las bases del PCE, como queda ampliamente documentado en el texto; demostrando así como el enfrentamiento y las indecisiones que atenazaron a las dirigencias republicanas a la hora de profundizar la Revolución Social en que había devenido el golpe preventivo de los militares fascistas, habían sido ampliamente superadas por la propia clase obrera desde un principio.
Así, las colectividades aragonesas muestran el enorme trabajo creativo de un campesinado dispuesto a trascender las limitaciones que a su directa gestión del poder real en las comunidades, oponen las supervivencias del viejo mundo. Un viejo mundo que, por otra parte, se rearma y reorganiza, tratando de reconstituir sus estructuras amparándose para ello en organizaciones formalmente revolucionarias que admiten transformarse en los voceros de la base social del sistema caciquil tradicional.
Así, la lucha de clases se perpetúa y avanza, enfrentado claramente a las masas que construyen el nuevo mundo, que aumentan la producción, que toman en sus manos la gestión directa de sus propias vidas; con las burocracias partidarias y sindicales copadas por los elementos socialmente ligados a la arquitectura económica que se pretende transformar (como los numerosos caciques y derechistas que conforman agrupaciones de UGT y Radios de PCE a su medida y a los que el republicanismo pequeño burgués y el estalinismo acaban haciendo la corte). La fraseología formalmente revolucionaria, como ocurrirá en otros momentos históricos y otros lugares, no determina aquí las fronteras entre revolución e involución, sino que las mismas se tienden (aún de manera en ocasiones lábil y poco clara) entre quienes defienden la creatividad del común, y quienes afirman la necesidad de un orden impuesto a las comunidades desde el exterior, que no puede más que reproducir el orden tradicional jerárquico.
En medio de estas transformaciones y luchas, el campesinado aragonés desarrolla con tenacidad las colectividades, respetando la voluntad de quienes quieren permanecer como agricultores individualistas, y procediendo a un reparto del trabajo y del poder social, que se traduce en un desarrollo creciente de la capacidad productiva de las comunidades. Con una gestión estadística actualizada, conformando novedosas instituciones colectivas como las federaciones comarcales y regional de colectividades, construyendo almacenes, hospitales, escuelas, el desarrollo social comunitario se eleva expansivamente incluso en una situación tremendamente hostil como la de una guerra, que limita las potencialidades de la obra autogestionaria.
“De esa forma (afirma el autor del libro que nos ocupa), los colectivistas demostraban algo más que la “apetencia” y el asalto desordenado sobre las propiedades o la mera prosecución –rutinaria e indiferente de las labores agrícolas interrumpidas, por los acontecimientos y derivaciones del golpe militar.”
El trabajo desencadenado, liberado de las ataduras que le sujetaban al ritual de la repetición del modo de producción social capitalista, encuentra la máxima expresión de su potencia y su productividad (aún con enormes problemas) en un régimen de cooperación y apoyo mutuo, que hace de la solidaridad algo más que una palabra.
Así, los colectivistas establecen también mecanismos de solidaridad intercomunitaria y de compensación de las desigualdades entre comunidades naturalmente ricas y pobres: entrega de tierras a los términos municipales con escasez de ellas, utilización de los excedentes conjuntos para favorecer a las colectividades más necesitadas, rotación de mano de obra y maquinaria para su utilización donde es realmente precisa.
Y todo ello, sustentado en un concepto de la “socialización” que va más allá de la expropiación estatal que tanto ha sido defendida, para plantearse la real apropiación colectiva de la plusvalía producida y la determinación democrática del tiempo mismo de trabajo y de vida.
La soberanía de la asamblea como esencia de la soberanía del pueblo desatado, liberado, hábil para conformar el mundo a su imagen y semejanza. Quien no sea capaz de ver aquí la institución esencial de toda revolución socialista que se precie (commune, colectividad, soviet, consejo…) es que no desea la real transformación del status quo existente. La simple nacionalización, sin la gestión obrera directa e inmediata, para otorgar la dirección de la riqueza social a una casta diferenciada de burócratas y tecnócratas, por muy formados que estén en el materialismo dialéctico o cualquier otra ideología semejante, no conforma una red auténtica de contrapoder proletario en lo social, sino un aparato parasitario que extrae la plusvalía y la succiona para sus propios intereses (que, normalmente, tras la muerte de la primera generación de revolucionarios más o menos sinceros, pasan a confluir con los intereses de la oligarquía dominante transnacional). Se puede, incluso, discutir sobre la necesidad de salvaguardar un mínimo sector estratégico bajo la atenta mirada de la colectividad más amplia (una suerte de “sector estatal”), pero que la asamblea, la colectividad, el soviet, la comuna, es la unidad básica de producción y socialización en la nueva sociedad ha de quedar ya, a estas alturas, fuera de toda duda.
Así pues, la inmensa obra constructiva de la autogestión, que libera la capacidad productiva y creativa del campesinado aragonés, queda reflejada en este texto de manera cabal, documentada y evidente. No hay revolución sin transformación de las relaciones sociales cotidianas, sin mutación acelerada del conjunto del aparato productivo, sin democracia directa de los propios productores. La obra revolucionaria del campesinado aragonés es, en este sentido y mal que les pese a muchos, absolutamente innegable.
Se trata de una auténtica tentativa de transformación social de enorme riqueza que ha de ser estudiada, repensada y analizada en profundidad, i se quiere ir más allá de la simple reproducción inane de los mismos errores de siempre.
Un libro que era necesario. José Luis Carretero Miramar.